Opinión

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Aunque el mercado de amortiguadores se estancó durante el pasado año, consecuencia del gran rejuvenecimiento del parque de turismos experimentado durante los años inmediatamente anteriores, la enorme caída de las ventas de vehículos nuevos y los nuevos criterios para examinarlos en las ITV pueden ayudar a incrementar las ventas de este producto cuyo estado el taller tiene la responsabilidad de verificar a la hora de realizar la revisión de mantenimiento de los vehículos.

Los grandes esfuerzos realizados por GESAFA (Gabinete de Estudios para la Seguridad del Automóvil de los Fabricantes de Amortiguadores en el que se integran las principales marcas presentes en España: Sachs-Boge, Quinton Hazell -Lip-, KYB, Tenneco -Monroe-, TRW) por desarrollar el mercado empiezan a dar sus primeros frutos. Y es que el Ministerio de Industria ha incluido en el Manual de Inspecciones Técnicas de Vehículos el criterio de que la pérdida de aceite en el amortiguador pueda ser considerada falta grave, lo que significa que los vehículos que presenten esta anomalía van a ser rechazados y deberán volver a pasar la ITV una vez se sustituyan los amortiguadores. Una medida, en fin, que, sin duda, puede animar la venta de estos recambios. En este sentido, este colectivo también prepara ahora, en colaboración con AECA-ITV (la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos), un proyecto que permita impartir al personal de las estaciones de ITV formación específica relativa a la inspección de los amortiguadores.

Pero las acciones de GESAFA han ido más allá como, por ejemplo, la promoción del sitio web losamortiguadoressalvanvidas.com, una iniciativa para concienciar a la sociedad sobre la importancia de los amortiguadores en la seguridad vial que, entre otros argumentos, alerta del peligro de montar amortiguadores usados que no reúnen las características mínimas para garantizar la seguridad del vehículo obtenidos en algunos desguaces. Este mismo grupo encargó en 2007 un estudio a IADA apoyado también por el Ministerio de Industria que concluyó que unos amortiguadores en mal estado aumentan la distancia de frenada y afectan a la estabilidad del vehículo. Por eso recomiendan el cambio de amortiguadores entre los 65.000 y, como mucho, los 90.000 kilómetros recorridos. Según GESAFA, la única vía para incrementar el mercado del amortiguador es concienciar a los conductores de la importancia que tiene para la seguridad conducir con los amortiguadores en buen estado. Una responsabilidad que igualmente compete a los talleres.*

 

Víctor Baixeras

Responsable del Departamento de Marketing y Comunicación de Grupo Serca Automoción

 

*Artículo publicado en el número 49 del Periódico del Taller editado por Grupo Serca Automoción

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