¿Pizza o frankfurt?

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VI Encuentro Motero: si no hay moto, no hay motero…
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Las marcas de motos de esta edición del Encuentro no estaban escogidas al azar. Por un lado, el grupo BMW, la esencia misma de la moto alemana, precisión, sobriedad, fiabilidad, solvencia; por el otro, Ducati, un concepto diametralmente opuesto de lo que debe ser la moto, emoción, dinamismo, prestaciones, radicalidad.

La marca de Munich es propietaria desde 2007 de la italiana de origen sueco Husqvarna. BMW ha invertido fuerte en la firma antiguamente propiedad del grupo CagivaMV Agusta, y su primer resultado totalmente nuevo son los modelos Nuda y Nuda R de las que tuvimos también un ejemplar de cada. Equipadas con un motor basado en el bicilíndrico en línea que BMW estrenó en las F 800 R, S, ST y GS, las nuevas husky son todo lo que la marca alemana necesitaba para alcanzar a un público más pasional y radical al que vestirse de alemán le resulta demasiado cuadriculado.

Por su lado, Ducati vive ahora una experiencia también germánica automovilística. De un modo parecido a lo que sucedió con la compra de Bentley y Lamborghini para entrar en el segmento de gran lujo, el Grupo Volkswagen tenía desde hacía tiempo una cuenta pendiente con las dos ruedas para poder hacer frente precisamente al grupo BMW. Así que en abril de este mismo año se supo que el futuro de la marca de Borgo Panigale pasaba a decidirse en los centros de poder de Ingolstadt… De momento, la idea es que Ducati no se alemanice (demasiado), sino que siga manteniendo su ADN de moto radical, deportiva, irrenunciablemente italiana.

De hecho, ni siquiera la elección de nuestro coche escoba escapó a la lógica duelística de nuestro Encuentro. Para equilibrar la balanza escogimos un Audi… ¿Lo pillan?

 

F 800 R

E.C.

Fácil, ligera. Pero sigue vibrando mucho a medias/altas revoluciones.

X.F.

En los kilómetros que la conduje no me sentí nada extraño. No criticaría nada, pero tampoco destacaría nada. Sólo señalar que el precio es interesante con respecto a lo que compras.

C.L.

Correcta, no tiene nada especial, pero como suele pasar con BMW, va bien.

J.O.

Ligera, ágil, cómoda, ideal para ciudad y escapadas de fin de semana, velocidad de crucero 120/130.

J.R.

La menos sorprendente. Sencilla, cómoda, manejable y suave. Pero no despierta pasión…

J.S.

Una moto “correcta”, sin pretensiones, sobre todo después de probar otras motos mucho más radicales. Aunque da menor potencia que la Classic, su postura de conducción está un poco “agresivizada” quizás para compensar esa diferencia de potencia en sensaciones. De suspensiones, chasis y frenos no se puede decir nada, al más puro estilo BMW. En cuanto al motor, muy equilibrado en vibraciones. La sensación general es de nobleza sin pretensiones.

 

 

R 1200 R Classic

X.F.

De todas las motos probadas, y si necesitara una moto para ” todo “, es la que elegiría (si no mirase el precio ). Fácil y cómoda de llevar, tanto a ritmo suave como ligero. Equilibrada de chasis y frenos, en ningún momento tuve la sensación de pesada. Consumo de combustible bajo. Como en la GS, motor y cambio suaves a cualquier régimen y marcha.

C.L.

Después de coger la Monster, llevas la 1200 R y parece que todo sea automático, va fina, fina. Su comportamiento no tiene nada especial, pero va muy bien.

J.O.

Cómoda, muy suave de mandos, agradable de conducir y motor muy dócil. Cupolino insuficiente por autopista.

J.S.

“Best all around”. Cómoda, con una postura de conducción natural, versátil, estable, fácil, e incluso ágil, para esconder un motor 1.2 y más de 220 kg… y además, con un diseño atemporal. Moto para tener y para guardar. ¡Una gozada! El problema es que me sigue costando adaptarme a los motores bóxer, y a ese giro de contrapar cuando estás en parado… por buscarle un pero.

 

 

R 1200 GS Triple Black

E.C.

Sigue siendo la perfecta moto para todo. Aparatosa en parado pero ágil en marcha. Cuando te adaptas a su horquilla “especial”, entra muy bien en curvas. La bóxer de referencia.

X.F.

Antes de nada, tengo que decir que soy un fan del concepto GS, pero de la original GS/80. Es la moto que más he disfrutado en todos los terrenos, desde salidas cañeras los domingos, viajes a los grandes premios españoles y franceses, hasta moto de enduro por trialeras comprometidas para entreno físico.

Con respecto a la actual GS/1200, sorprendido gratamente de la finura del cambio y sobre todo de la suavidad de respuesta del motor a todo régimen y con cualquier marcha. De todas maneras, para mi gusto, es excesivamente rutera; encuentro a faltar una versión sin tanto carenado y parabrisas. Señores de BMW: ¿para cuando una versión “GS/80 Basic” de la Paralever de 1996, sobre la actual GS/1200?

J.M.F.

No hay palabras para describir su excelente comportamiento en todo tipo de calzada. Aceleración exquisita, estabilidad inmejorable, frenada precisa y diseño armónico.

R.G.

Una gran moto super polivalente, vale para todo, la sofisticación y el placer de conducción de las BMW. Motor muy elástico y potente, frenos estupendos y posición comodísima y segura de conducción. Para mí, una gran moto.

J.O.

Vieja conocida, con maquillaje nuevo. Genial el telelever y el conjunto de frenos, sorprendente agilidad y manejabilidad en todo tipo de curvas.

J.S.

“Let’s go to the North Pole”; eso es lo que se siente en cuanto te montas en este caballo. Hipercómoda… la única para aceptar monturas de más de 1,80 m de manera natural… frenos, suspensiones y estabilidad ni un “pero”, aunque por ese precio empieza a haber ya otros juguetes muy jugosos…

 

 

Nuda 900

J.O.

Para mi la sorpresa de la prueba. Una supermotard que en buenas manos le sacará los colores a muchas “r” en puertos de montaña, suspensiones muy duras, frenos super eficaces y un motor muy potente, con patada a cualquier régimen, perfecta sincronizacion del puño del acelerador con el neumático, estabilidad impecable. Poca protección aerodinámica.

J.R.

Un juguete. Con una horquilla que requiere una conducción muy especial, es una moto para disfrutar de verdad en carreteras repletas de curvas.

J.S.

Lo primero que llama la atención es su estética, que llama a ser probada por lo divertida que parece. Y lo es. Su motor me fascinó, contundente pero suave y con muuuuuuuuucho empuje… Estupenda frenada y estabilidad, y unas sensaciones generales muy buenas…Perfecta para hacerla tumbar en esas curvas tan bonitas del Maresme, pero… habría que ver cómo iría al lado de una KTM 990 SuperDuke R, o de una 990 SM R.

 

E.C.

Auténtica supermotard, le viene muy bien el equipo especial de frenos y suspensiones. Si te gustan las curvas, esta es tu moto. Mención especial para los frenos, casi demasiado potentes. Ademas su diseño es muy atractivo, dentro de la simplicidad de una “nude”.

X.F.

Era la primera vez que veía esta moto. Es más, desconocía que se fabricara y sólo conocía las Husqvarna de enduro y raids y a sus pilotos. Fue la primera moto que probé, y tengo que deciros que a pesar de llevar años sin hacer salidas por carreteras de curvas, después de pocos kilómetros la moto te hace sentir “piloto” al abrir gas a la salida de las curvas. Pero para entrar en las curvas, primero tienes que adaptarte al ángulo de lanzamiento de la horquilla. Moto divertida, pero muy cara y para un uso muy concreto.

J.O.

No la pude probar, pero estéticamente es una pasada, con la horquilla multirregulable, el amortiguador Öhlins, las pinzas de freno monobloque de Brembo, etc.

J.S.

Muy parecida a su hermana “menor”, la verdad es que ni las condiciones ni la pericia del piloto pudieron apreciar esas suspensiones especiales bien rubricadas ni esos frenos de carreras. Por lo demás, me imagino que era por eso de acabar en “R”, parecía que andaba más. Figuraciones mías.

 

 

Monster 796 “The Doctor”

J.M.F.

Mas ágil de lo que aparenta. El espartano cambio de marchas queda compensado por la recuperación en marchas intermedias.

R.G.

Sus 803 cm3 son suficientes para disfrutar de esta moto. Muy manejable en curvas y muy elástica en las salidas de ellas. Muy equilibrada en potencia y frenos y menos radical que la 1100. No es mi moto ideal, por la posición de conducción, el manillar no es cómodo para mí, pero es una buena Ducati.

C.L.

Muy manejable y fácil de conducir, pero con poco carácter para ser Ducati. Frenos, dirección, chasis y aceleración correctos.

J.O.

Muy bonita.

J.R.

Ducati en esencia. Ruido, potencia, posición de conducción radical… Mientras andábamos en carretera muy bien, pero me tocó vivir los semáforos de Barcelona y ahí sufrí el calor que desprende el motor hacia arriba…. ¡No apta para ciudad!

J.S.

Muy bonita… como para tener en el salón y mirarla. Pero a la hora de montarla, me pareció muy rara la postura de conducción, totalmente encima de la rueda delantera, a la que debo decir que no me acabé de acostumbrar. La moto estira bien, frena razonablemente bien, pero no consiguió transmitirme seguridad, probablemente a causa de mi falta de roce con ella. Poco antes de despedirnos me di cuenta de que si confías totalmente en su rueda delantera y te metes con decisión en la curva ella responde… pero ya fue demasiado tarde. Por algo se apellida “Rossi”, porque es más apta para pilotos.

 

 

Monster 1100 EVO

X.F.

Potencia de motor y comportamiento de chasis como esperado. Ya sé que es una Ducati, pero la ergonomía de conducción y el tacto del cambio no son lo que más me gusta.

R.G.

Muy buena potencia y frenos adecuados, para mi la catalogaría como agresiva tanto en su manejo como en su posición de conducción. Hay que trabajar en ella para meterla en curvas pero cuando la has cogido el truco se comporta estupendamente.

C.L.

Al igual que su hermana pequeña también es muy manejable, pero en este caso el motor marca la diferencia respecto a la 796.

J.O.

Es un juguete para niños grandes, pero de menos de 1,90 m. Inspira una confianza total, la electrónica, junto con la horquilla multirregulable y los frenos ayudan a aprovechar la subida de vueltas perfecta de su motor y su impecable chasis. Su punto débil son los retrovisores, de bonito diseño, pero nada prácticos.

J.S.

Ducati, luego bonita. Pero ¿una 1100 en la que no quepo? De nuevo me encuentro con una postura de conducción rarísima, una máquina de vibrar y una moto con muuucho empuje también. La practicidad va por detrás de la estética a veces, y en esta moto, por ejemplo, cuesta leer los relojes en cuanto hay algo de sol, y eso me parece imperdonable.

 

 

Multistrada 1200

E.C.

Por fin una Ducati polivalente. Mantiene el espíritu deportivo en motor y frenos, pero también puede equipar maletas, tiene buena protección aerodinámica, es cómoda y seguro que le gusta viajar. Si tuviera que comprarme hoy una Ducati, seguro que sería ésta.

J.M.F.

Muy buen comportamiento en calzadas con sinuosidad de grado medio. Destaca el confort en marcha y nos cautiva el logrado “sonar”de sus dos cilindros.

J.O.

Versátil para su volumen, estriberas demasiado bajas, cambio muy duro para reducir, motor sin respuesta a menos de 3.500 rpm. Instrumentación pobre e ilegible. Con múltiples opciones de electrónica para motor, faltaría probarla más a fondo.

 

 

Diavel Carbon

J.M.F.

Te gustará o no, pero su diseño no te deja indiferente. Es más manejable de lo que a primera vista parece.

R.G.

De las motos tipo custom que he probado quizás esta sea una de las mejores. Su aspecto de ser una moto pesada, desaparece cuando andas unos pocos kilómetros en ella. Tienes la posibilidad de rodar despacio y cuando quieres sentir el viento “fuerte”, solo tienes que apretar un poco sus 162 CV. Posición ideal de conducción para hacer kilómetros, solamente dos pegas, la posición de la estribera derecha del freno no es cómoda y que si no te gusta llamar la atención, no debes comprarte esta moto. Me gusta esta Ducati.

C.L.

No la pude probar, había cola, una pena.

J.O.

No la pude probar, pero es muy espectacular por su sonido, neumático trasero y carbono por todas partes.

J.R.

Me quedo con este aparato. Porque su posición de conducción es muy cómoda y esto a mi edad ya hay que valorarlo, y desde esa posición, lo que puede parecer un armario en curvas, se convierte en una buena máquina para disfrutar sin abusos en curva. Su diseño futurista es de cara a la galería, pero montado en ella disfrutas de otros conceptos como la potencia, el ruido Ducati 100% y esa comodidad que reivindicamos los menos agresivos.

J.S.

No la probé, y sobre gustos no hay nada escrito, pero su estética, lejos de convencerme, la veo totalmente exagerada y con una estrepitosa falta de elegancia, e incluso deportividad. ¿Qué quería comunicar Ducati con esta estética?

 

 

Hypermotard 1100 EVO

X.F.

Era la primera vez que subía a una Ducati, y como buen aficionado a las motos, tenía ganas de probar el “mito”. Presencia y detalles externos muy italianos. Buena sensación de chasis, potencia de motor sobradísima, aunque para mi gusto falta retención de motor. Lo que menos me gustó fue el tacto tan duro del cambio. Moto divertida, pero muy cara para el abanico de uso.

J.M.F.

La excelencia en carreteras con trazado sinuoso.

R.G.

La primera impresión que me dio esta moto antes de arrancarla, era la de una moto tranquila para andar por la ciudad. Cuando subí en ella y la arranque me di cuenta de que me equivocaba. Es la clásica moto que te invita a jugar en curvas y con una potencia excepcional, aunque la posición de conducción para mí no es la que realmente me gusta.

J.O.

Diseño Ducati.

J.S.

Radical. Es lo primero que me ha salido. Y para usarla de manera radical, en un circuito, debe estar bien. Pero fuera de él de nuevo se ve el afán diseñador de Ducati, por encima de lo práctico. ¡Quítenme esos espejos de ahí, señores! Ya si eso mejor los quito del todo y que me multen. No es una moto para viajar, yendo atornillado verticalmente al asiento y sin un ápice de protección aerodinámica. Tampoco es una moto de ciudad, ni para uso diario, ni de campo… Eso sí, para irte un domingo por la mañana a hacer curvitas con una mala bestia, ¡adelante! Se estira fenomenal, frena correctamente y es con la que mejor se hace caballito, y no sólo en primera… Para eso sí.

 

 

Mann+Hummel

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