El seguro reduce de 45 a 6 días el plazo para resolver golpes de chapa

0
El sector ha reparado 76 millones de vehículos implicados en 38 millones de accidentes de tráfico leves en dos décadas.
h

UNESPA ofrece datos sobre los convenios de indemnización directa. Ha menguado el tiempo medio para resolver un accidente de tráfico leve, de 45 a seis días, y es el resultado de la implantación de los convenios de indemnización directa por parte de la industria del seguro hace ahora 25 años.

Los golpes de chapa son un fenómeno típico de los atascos y del tráfico urbano. Cada año, el seguro desembolsa entre 3.000 y 3.500 millones de euros en reparar los vehículos que se ven involucrados en este tipo de incidentes. Las pequeñas colisiones son, de hecho, un reflejo de la evolución económica de un país. En tiempos de bonanza crecen los desplazamientos por razones de trabajo y ocio, y eso se plasma en un aumento de la siniestralidad. En tiempos de recesión ocurre lo contrario porque la gente coge menos el coche.

Hasta mediados de los años noventa, cuando dos coches colisionaban, las aseguradoras aclaraban cuáles habían sido las circunstancias del accidente para atribuir la culpa a uno u otro conductor e identificar qué compañía debía asumir el coste de la reparación. En mitad de este proceso, los clientes estaban un mes y medio sin vehículo. Para mejorar la calidad del servicio y agilizar los trámites, el seguro español puso en marcha los convenios de indemnización directa (CIDE y ASCIDE) en 1994. De acuerdo con estos protocolos, la aseguradora “no culpable” asume los costes de reparación de su vehículo, aunque este no se encuentre asegurado a todo riesgo. Posteriormente, la compañía responsable del accidente (culpabilidad que ha sido determinada en aplicación de los protocolos) asume los gastos de esa reparación. Para simplificar la gestión, el pago de las aseguradoras “culpables” a las entidades aseguradoras “no culpables”, no se hace en función del coste real de las reparaciones asumidas, sino a través de módulos que reflejan el coste medio de un accidente. Estos módulos se liquidan desde hace un cuarto de siglo en una cámara de compensación que recibe el nombre de Sistema CICOS.

Entre 1999 y 2018, se han producido en España 37,8 millones de accidentes de tráfico leves. El seguro ha tenido que reparar unos 76 millones de coches que habían sufrido algún desperfecto.

En las dos décadas que median entre 1999 y 2018, el parque asegurado español se ha incrementado en casi un 50%, si bien no ha evolucionado siempre igual. Desde el inicio de la serie hasta 2007, la tendencia fue alcista. La crisis motivó, luego, un estancamiento del parque móvil que no recuperaría la senda ascendente hasta 2015.

La cantidad de accidentes de tráfico leves es bastante estable a lo largo de un ejercicio, si bien en agosto la reducción del tráfico en las principales urbes españoles se traduce en una bajada significativa de las colisiones.

Donde sí se percibe una estacionalidad clara en los accidentes de tráfico leve es a lo largo de la semana. Los días laborables son los más problemáticos para el tránsito rodado. En especial, los viernes. Los golpes de chapa caen con fuerza los sábados y tocan suelo en domingo.

El clima también es otro factor que incide sobre la probabilidad de que haya más o menos colisiones leves entre vehículos.

En la imagen, Asunción Blasco de Tirea y  Manuel Mascaraque, de UNESPA.

Dejar respuesta